Al margen de los alimentos que vuestros gatos deben o no deben consumir, se encuentra Nepeta cataria, la planta que pone de manifiesto que la adicción a las drogas no es un fenómeno necesariamente humano, ya que los mininos se vuelven locos por comer las flores y masticar y frotarse con sus hojas.

El placer que les produce debe ser inmenso, pero la cosa no queda sólo en la locura por consumirla, ya que también genera en ellos comportamientos muy extraños y juguetones como corretear, rodar y cazar ratones imaginarios.

Curiosamente un tercio de los felinos no se ven afectados por los efectos de esta droga gatuna, pero la proporción restante se lo pasa tan bien

Como veis, nuestros gatos no son tan diferentes a nosotros, pero no sólo porque se enganchen a su hierba particular, sino también porque no pueden comer cualquier cosa. Y si nosotros los queremos tenemos que esforzarnos por darles la alimentación que se merecen.